El Instituto Escalae y sus miembros expresamos nuestra solidaridad hacia el pueblo mexicano. Deseamos hacerlo mediante las palabras de una de nuestras entrenadoras KiVa mexicanas, Monique Zepeda, psicoterapeuta, escritora y parte del equipo KiVa internacional, quien ha tenido la oportunidad de colaborar en el Colegio Enrique Rebsamen de la Ciudad de México, una cifra grande de niños murió y una docena están hospitalizados.

“Escuchar a sobrevivientes de una catástrofe siempre es una lección: no hay capacitación que te prepare para las distintas experiencias, para las sacudidas, para el tamaño de la dificultad de lo vivido. Escuchar a un sobreviviente es un hecho afortunado: Estás entero frente a una persona que acaba de recuperar su vida. Hay otras historias que no son afortunadas y no tenemos una medida para la dimensión del dolor.

Prestar el oído, acercar herramienta mínima para enfrentar la emergencia, para tratar de ordenar los días subsecuentes, explicar algo del proceso que sigue después del impacto, dar contención frente a lo incierto, es un privilegio para el que apoya.

Estar cerca de una sociedad civil que se organiza, que colabora, que rebasa las expectativas, cuyos esfuerzos asombran, que dan una muestra de generosidad inaudita, es un bálsamo frente al desastre, frente a la aridez, frente al dolor.  Una sociedad hecha de individuos dispuestos, despiertos a pesar del cansancio que muestra que es capaz de dar con un mazo en el centro de la indiferencia. Mantengámonos despiertos.

Ya lo decía Freire, el amor es lo contrario a la indiferencia.”

– Monique Zepeda –