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Guía para padres y madres
Informacion para padres-madres
Una escuela KiVa es una escuela antiacoso Resumen de la guía para padres y madres
Información básica sobre el acoso escolar
¿Qué es acoso escolar? Formas de acoso escolar El acoso afecta a toda la clase ¿Qué provoca el acoso escolar? ¿Cómo puedo reconocer a un alumno o alumna acosados?
Medidas antiacoso en la escuela y en casa
Medidas en la escuela
Medidas en casa
Investigaciones y estudios relacionados

Medidas en la escuela

Medidas en la escuela

Programa KiVa

El programa KiVa se basa en conclusiones de estudios y ha sido desarrollado como una herramienta antiacoso para educadores.

 

KiVa

Medidas en la escuela

KiVa proporciona al personal de la escuela información sobre el acoso escolar y sobre cómo abordarlo, y aspira a contar con el compromiso de todo el personal adulto de la escuela para trabajar en la erradicación del acoso escolar. El programa contiene material para las reuniones. Se entregan al profesorado o cuidadores de recreos chalecos hechos con material reflectante para aumentar su visibilidad y recordar tanto al alumnado como a los adultos que su crucial tarea es la de velar por la seguridad de todos y todas.

Medidas en la clase

El programa KiVa consta de 10 lecciones y tareas que se imparten a lo largo de un año lectivo. Las lecciones consisten en conversaciones sobre el acoso escolar y el respeto a los demás, cómo funcionar en un grupo, y distintos tipos de ejercicios y trabajos en grupo. Las lecciones y los temas están complementados con el juego de ordenador de KiVa. En el juego, los alumnos y alumnas entran en un centro de enseñanza virtual para practicar medidas antiacoso y reciben comentarios sobre sus acciones. El alumnado que tenga internet en casa también puede acceder al juego desde allí. ¡Pídele a tu hijo o hija que te enseñe el juego KiVa!

El objetivo del trabajo que se realiza en la clase es enseñar a cada individuo su rol a la hora de detener el acoso escolar. De este modo, en lugar de aprobar en silencio el acoso o animar a los acosadores y acosadoras, empezarán a apoyar a la víctima, transmitiendo así que no aceptan el acoso escolar. Poner fin al acoso escolar es posible cuando se desarrolla un sentido de responsabilidad compartida y se cambian las normas del grupo.

Medidas en casos individuales de acoso escolar

El programa KiVa no se centra únicamente en prevenir el acoso escolar, sino que también aborda cada caso de la manera más efectiva posible. Todos los centros que implementan el programa tienen un grupo especial, el equipo KiVa, que consta de al menos tres enseñantes o personal mayor de edad. En su formación, los miembros del equipo aprenden medidas para abordar cada caso de acoso escolar. Trabajan como expertos en cuestiones relacionadas con el acoso en la escuela.

Cuando un padre o madre contacta con la escuela para expresar su preocupación sobre un caso de acoso o un alumno o una alumna le cuenta un caso al profesorado, el primer paso que debe dar es determinar si se trata de un acoso sistemático, un conflicto no intencionado, una discusión entre iguales o un malentendido que ha provocado una situación de sufrimiento. Todos aquellos casos que cumplen los criterios del acoso escolar se comparten con el equipo KiVa, que abordará el caso y lo hablará con el grupo de estudiantes implicados. En primer lugar, los miembros del equipo hablan con la víctima, y luego por separado con cada alumno y alumna que ha participado en el acoso. Seguidamente, reúne en grupo a todos los que han participado en el acoso. Una vez que se haya alcanzado un acuerdo sobre cómo van a cambiar su comportamiento los acosadores y acosadoras, se programa una nueva reunión: la conversación de seguimiento. Estas conversaciones de seguimiento sirven para asegurarse de que el acoso haya terminado realmente.

Se informa a los padres y madres sobre los casos que está gestionando el equipo KiVa en los que está implicado su hijo o hija. Si es necesario, se pedirá a los padres y madres que vayan a la escuela a tratar el asunto. No obstante, las cuestiones relacionadas con el acoso se hablan en primera instancia entre los adultos y adultas de la escuela y el alumnado implicado.

En lo que se refiere a la escuela el propósito del programa KiVa

 

es ofrecer información básica al personal de la misma sobre el acoso y las maneras de atajarlo, y obtener el compromiso del personal para trabajar en su erradicación. Los responsables del recreo recibirán chalecos muy visibles con el logotipo de KiVa para que todo el mundo tenga presente el programa. A nivel de la clase, el propósito es influir sobre el alumnado para que, en lugar de aprobar en silencio o animar a los acosadores y acosadoras, apoyen a la víctima, demostrando así que no aprueban el acoso escolar. En lo que se refiere al grupo de estudiantes, el propósito es atajar los casos graves de acoso escolar de la manera más efectiva posible. Tras atajar un caso, siempre se realiza una conversación de seguimiento para asegurarse de que la situación haya cambiado.