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Guía para padres y madres
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¿Qué es acoso escolar? Formas de acoso escolar El acoso afecta a toda la clase ¿Qué provoca el acoso escolar? ¿Cómo puedo reconocer a un alumno o alumna acosados?
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¿Cómo puedo reconocer a un alumno o alumna acosados?

¿Cómo puedo reconocer a un alumno o alumna acosados?

Cambios en el comportamiento

Las consecuencias y los efectos del acoso escolar pueden manifestarse en el alumnado de muchas maneras. Muchas señales que apuntan al acoso pueden ser también el resultado de otros problemas en la vida del niño, niña o adolescente. La enfermedad repentina de un familiar, el divorcio de sus progenitores, conflictos entre padres, madres y hermanos o el desempleo pueden complicar la vida de toda la familia y manifestarse en algunas personas como un comportamiento sintomático. En este sentido, las señales que se describen a continuación no son únicamente señales de alguien que sufre acoso. Cabe recordar también que los padres y madres son los que mejor conocen la manera en la que expresan sus hijos e hijas la frustración y detectan cuándo algo no va bien.

Normalmente, la pista más evidente es un cambio en el comportamiento del escolar. Si, por ejemplo, un alumno al que anteriormente le gustaba la escuela deja de tener interés o incluso la evita, es razón suficiente para estudiar la situación detenidamente y analizar lo que ha provocado ese cambio repentino. La forma más clara y directa de abordar la situación es sacar el tema. Sin embargo, hay que tener en cuenta que es probable que un niño, niña o adolescente no esté dispuesto a hablar de la situación, ni siquiera con sus padres o madres. Es importante establecer normas básicas para las conversaciones, como hablar de manera respetuosa y transmitir apoyo. Es posible que sea necesario también contactar con el tutor o tutora de la clase o el equipo KiVa de la escuela.

 

 

Algunos indicios que nos sugieren un caso de acoso

A diferencia de antes, el alumno o la alumna...

  • tiene miedo de ir o volver del colegio y de ir por el camino habitual

  • no quiere ir en el autobús escolar

  • suele pedir que le lleven en coche al colegio o que se le acompañe hasta allí

  • no tiene ganas de ir al colegio, falta a clases sin un motivo claro

  • dice que está enfermo por las mañanas en los días que hay clase

  • llega del colegio con la ropa o la mochila hechas un desastre o rotas

  • llega hambriento (tiene miedo de entrar a comer en el comedor)

  • se vuelve retraído, callado y parece que ha perdido la confianza en sí mismo

  • se le ve estresado y ansioso

                       

                      • ha perdido el apetito, suele decir que no le apetece comer

                      • llora por las noches, tiene pesadillas

                      • pierde sus cosas (gorras, gorros, libros, cuadernillos, estuches, etc.)

                      • pide o roba dinero (para dárselo al acosador o a sus ayudantes) o suele perder su paga

                      • tiene golpes, arañazos o cortes misteriosos

                      • se vuelve irascible, fácilmente irritable y “difícil”

                      • suele estar solo y sin amigos o amigas, ya no lleva a nadie a casa

                      • se niega a hablar de lo que le pasa o suele dar explicaciones poco convincentes para los casos mencionados anteriormente

                                No hay una sola señal que sea indicio de sufrir acoso.

                                Los padres y madres son los que mejor conocen a sus hijos e hijas y la manera en la que expresan su frustración. A menudo, un indicador clave es un cambio con respecto al comportamiento anterior; por ejemplo, un niño al que antes le gustaba ir al colegio ya no quiere ir. Si no parece que haya una razón evidente para el cambio, sería recomendable hablar con el niño y el personal de la escuela sobre la posibilidad de que esté sufriendo acoso.